¿Qué es la nulidad?

En términos de separación y divorcio, a veces se confunden estas palabras con la nulidad, a pesar de ser conceptos distintos.

Diferencias nulidad y divorcio

Con la expresión 'nulidad' hacemos referencia a la nulidad eclesiástica, es decir, aquellos matrimonios contraídos según la Iglesia católica. Esta es la primera diferencia con el divorcio, ya que esta segunda palabra hace referencia exclusivamente a un procedimiento civil.
Por otro parte, para pedir la nulidad eclesiástica es preciso que se de alguna de las circunstancias que recoge el Código Canónico, pues la nulidad no se produce automáticamente por pedirla. Aquí tenemos otra diferencia con el divorcio, ya que los divorcios no requieren que se justifique ninguna causa: el único requisito es que hayan pasado 90 días desde la boda. Como ejemplos de causas de nulidad, podemos citar las siguientes:
Impedimentos que nacen de circunstancias personales:

  • Impedimento de edad (16 años para el varón y 14 para la mujer): c.1083
  • Impedimento de impotencia antecedente y perpetua: c. 1084

Impedimentos que nacen de causas jurídicas:

  • Impedimento de vínculo o ligamen: c. 1085
  • Impedimento de disparidad de cultos: c. 1086
  • Impedimento de orden sagrado: c. 1087
  • Impedimento de voto público y perpetuo de castidad en un instituto religioso: c. 1088

Impedimentos que nacen de delitos:

  • Impedimento de rapto: c. 1089
  • Impedimento de crimen: c. 1090


Estos son algunos ejemplos, aunque existen más causas de nulidad.

Pedir la nulidad

Si usted, habiendo realizando un matrimonio canónico, se está plantenado pedir la nulidad, una opción recomendable es acudir a un abogado de divorcios para que estudie el caso y tome las medidas pertinentes. Desde la reforma lleva a cabo por el Papa Francisco, este proceso se ha agilizado y simplificado.
Si desea contactar con nosotros, no dude en pedirnos una cita previa por teléfono o a través de nuestra web.

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