Peritajes en asuntos de familia

Los peritajes en asunto de familia se vinculan con una valoración de los conflictos familiares desde una posición no jurídica. Humanización del procedimiento. Facilitar las decisiones judiciales con información profesional, pertinente y clara. Maximizar los recursos de la familia, reduciendo los riesgos no deseados para los menores


Una perspectiva no jurídica:
No se evalúa un individuo sino una familia con sus intercambios en un contexto. Aunque desaparezcan los vínculos matrimoniales, el sistema familiar se mantiene con una nueva organización . mantener el apego de los hijos con sus padres, desaparece el subsistema conyugal, el resto se mantiene . que los subsistemas no se deterioren. El objeto de trabajo es la familia en proceso de división
Positivizar recursos para disminuir riesgos en los menores
Favorecer la comunicación con los hijos para hacer más previsible el futuro. Ayudar a los hijos a entender, comprender y soportar el proceso. Apoyar actitudes de autonomía de los hijos frente al conflicto de los padres. Disminuir los riesgos de alianzas con un hijo.

Clarificar tensiones conyugales que se expresan a través de los hijos . Ayudar a los padres a entender reacciones normales de los hijos ante la separación


Peritajes en Juzgados de Familia

Aportación de datos profesionales sin interés de parte. Información profesional pertinente (focalizada) y esclarecedora. . Informes dirigidos al Juez: Lenguaje comprensible y apropiado.
Criterios para la evaluación de la Guarda y Custodia.

Asignación anterior y actual a la madre y distribución de roles. El padre como sustituto. Equiparación para ejercer los roles de cuidado. Diagnóstico de lo negativo o ponderación de dos alternativas con diferentes criterios positivos . Evaluación familiar: Alternativas y deseos de los padres. Interacción entre el hijo y cada padre. Deseos del menor . Continuidad del sistema de vida. Estabilidad.

Criterios para determinar el régimen de visitas
Dependiendo de la edad y situación evolutiva 0-2 años: Frecuentes visitas y cortas. No pernocta . 3-5 años: Puede pasar días completos y es apropiada la pernocta. Plan predecible y definido de visitas. Tranquilidad emocional. 6-11 años: Escolaridad, otras amistades. Visitas adaptadas a las actividades del niño. Fines de semanas alternos. No más de dos semanas sin contacto. 12-18: No plan prefijado. Flexible y negociado
Criterios para regular los períodos vacacionales. A partir de 4 años: Importancia de períodos de convivencia continuada con el padre no-custodio. Hasta los 6 años: Varios períodos cortos (una o dos semanas). A partir de 7 años: El niño/a puede pasar la mitad de las vacaciones con cada padre.

INFORMACIÓN Y PRESUPUESTO ON-LINE